Mercedes-Benz, pioneros de la seguridad automotriz

por adminaznews

Así comenzó un importante capítulo en la historia de la seguridad de los vehículos, hace 79 años, con la llegada de Béla Barényi a la entonces Daimler-Benz AG. Desde entonces, Mercedes-Benz ha tenido una influencia duradera en el desarrollo de la seguridad. Muchas de las innovaciones de la compañía, particularmente en el campo de la protección para los ocupantes de vehículos y otros usuarios de la carretera, han salvado innumerables vidas humanas a lo largo de los años.

Para conmemorar este aniversario, Mercedes-Benz invitó a miembros del equipo de desarrollo de la seguridad, presentes y pasados, que representan diferentes épocas de seguridad del vehículo, al ‘Legendenhalle’ (Hall of Legends) en Böblingen. Esta fascinante mirada retrospectiva durante los primeros 79 años de brindar protección a los ocupantes de vehículos y otros usuarios de la carretera reunió, entre otros, al profesor Werner Breitschwerdt, al profesor Ernst Fiala, al profesor Guntram Huber, al Dr. Falk Zeidler, a Hansjürgen Scholz, al Dr. Luigi Brambilla y a Karl Heinz Baumann. Algunos de ellos habían conocido personalmente a Barényi.

Béla Barényi: el padre de la seguridad.
El ingeniero visionario Béla Barényi (1907-1997) trabajó para Daimler de 1939 a 1974. Inició más de 2,500 patentes registradas, muchas de ellas relacionadas con los principios de seguridad automotriz. Entre sus inventos se encontraba la celda de seguridad, protegida por zonas de deformación.

Béla Barényi tuvo ideas innovadoras desde el principio: incluso como estudiante en la década de 1920, estaba trabajando en un diseño para un automóvil moderno con un chasis tubular de columna vertebral y un motor boxer enfriado por aire. A partir de 1939, el ingeniero se dedicó a mejorar las carrocerías de automóviles de pasajeros en Mercedes-Benz. Este trabajo dio lugar a una patente de 1941 para un marco de plataforma mejorado que, debido a su resistencia particular contra la distorsión, minimizó el “auge y sacudida”.

A partir de sus estudios de vehículos motorizados basados en un diseño celular, Barényi desarrolló el concepto de una célula de pasajero rígida con zonas de deformación. Mercedes-Benz implementó la patente presentada en 1951 por primera vez en la serie del modelo W 111 (“Fintail”) de 1959. Las zonas de deformación se deforman en un accidente y absorben la energía cinética de la colisión de forma controlada. Al mismo tiempo, una robusta celda de ocupante protege a los ocupantes del vehículo. Desde entonces, esta estructura se ha convertido en una parte establecida de los vehículos de pasajeros en todo el mundo.

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